4.14.2011

Ya no le temo a esa cagona que habita en mí, ni a sus ataques tontos de furia precoz; distingo excusa y resultado, y hoy elijo estar con vos. Ya no me encuentro figurando en el veraz, por fin no debo más que lo que va a venir; pago el precio de tenerte, darte amor y ser feliz.

Ya no me encuentro contestando un “yo que sé?”, por fin entiendo que en tus redes yo caí. Ya no me encuentro preguntándome un “por qué?”. Por fin entiendo de una vez el “porque si”.
Porque te vi, te deje entrar, cerré la puerta y te elegí. Porque me es imposible de imaginar agonía más cruel, más aterradora que mi canto y tu danza alejándose; uno arriba del tren y otro en la estación. En los momentos en que quiero escapar de mi propia piel, vos sos mi doctor; con mi panza y tu panza rozándose no hay poeta que no haga una canción.
Tirando a matar, dándonos changüí, puro razonar, puro frenesí. Siempre fue así nuestra historia, que funcione o no, que esté bien o mal, vivirlo con vos para mi es la gloria. Sin escatimar, sin darnos de más, sin acelerar, sin tirar pa’ atrás. Siempre fue así nuestro asunto; le falta de acá, le sobra de allá, retocándolo, pero siempre juntos.
Siempre juntos.          

No hay comentarios:

Publicar un comentario