Lo bueno de estar mandándome tantas cagadas es que aprendo (por suerte):
- Pocas personas valen la pena
- Pocas personas se muestran como son
- Muchas terminan sorprendiéndote
- No hay que dejarse llevar por los demás
Además de tener que cumplir mis conocimientos(?), tengo que tratar de dejar de mandarme cagadas. Por lo menos por un tiempo, y que no sean tan seguidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario